Mundo ficciónIniciar sesiónA solas con su captora en esa tétrica cabaña, la desesperación empezaba a dominar a Iliana quien intentaba inútilmente liberarse de sus amarres. Caroline disfrutaba de la escena que tenía ante sus ojos riendo eufóricamente.
-C: Sabes ¿A dónde envié a esos enormes hombres?-
Mientras hablaba Caroline jugaba con una Daga, con la cual acariciaba sus respectivas manos, Iliana llor







