Al día siguiente: 11 de agosto
Las hora se me han hecho eternas. Desperté, desayuné, acomode mis cosas y almorcé en el cuarto de hotel; todo para que no hubiese una posibilidad de que se me hiciera tarde para nuestra cita. Tal vez es tanta la desesperación por verla a ella y nuestros hijos que estoy actuando como un desesperado. Llevo desde las cuatro de la tarde esperando en el Parco della Mole Adriana tal y como acordamos ayer.
Estoy sentado sobre una pequeña muralla mientras que miro hacia t