Capítulo 21. Boda
—Por favor…, mi señor, ayúdeme. —Karl jadeaba mientras sostenía su hombro, en el cual aún quedaba incrustada la punta de una flecha. Sus ropas estaban manchadas de sangre. Había hecho lo posible para escapar del palacio del príncipe Erik. Y ahora debía de dar explicaciones ante su señor.
—¿Te das cuenta de lo que has hecho? —Cuestionó Igor.
—Lo siento, mi señor.
—¿De verdad creíste que con unos cuantos hombres acabarías con un hombre como el príncipe Erik? ¿Por qué crees que lo llaman el «León