23: Como una fogata en invierno.
—Lo lamento —dice la castaña, sintiendo una fuerte atracción hacia lo que acaba de dejar atrás—. Esta noche no puedo salir, pero otro día, ¿sí?
Dexter asiente, mirando con algo de curiosidad al hombre que baja las escaleras con algo de dificultad. Evangeline también lo ve, y el pelirrojo nota cómo el cuerpo de la chica se tensa y sus pupilas se dilatan con sólo verlo.
Entonces lo sabe. Algo pasa entre ellos dos, y aunque pensó que Evangeline no era ese tipo de chica, al saber que Magnus Keller