Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 37
Kay y Yael se van no del todo convencidos mientras que Henry me quita el suero y me toma de las manos y me observa fijamente.
—¿Dime que estás bien? no soportaría si no lo estás —me mira fijamente.
—Si estoy bien—suelto sus manos y lo acaricio mientras sonrío.
—Solo tú puedes sonreír, después de haberte casi desmayado—acurruca su rostro en mi







