Amanda.
Es sábado por la mañana, y nada en este día es como lo había planeado hace meses.
Según yo, hoy estaría desayunando con Josh, ultimando los detalles de nuestra boda en tres meses.
En lugar de eso, me encuentro en mi cama, molida, con una enorme sonrisa en los labios y muchas dudas.
Por más que repaso la noche de ayer, y no le refiero a la cara de sapo inflado qué puso mi ex cuando mi amigo casi le rompe la cara.
No, me refiero a Hades, ese hombre está pa chuparse completo, pero ayer me