Amanda
Llegamos a urgencias donde de inmediato me ingresan, llaman a mi doctora y me llevan a la sala de expulsión.
Ni idea de que sea eso, pero suena muy feo, voy en un grito, le pido a medio mundo que me coloquen la epidural, pero la doctora dice que ya está media cabecita afuera.
—En cuanto sientas la contracción, necesito que pujes con todas tus fuerza Amanda, no grites, puja como si de eso dependiera tu vida —da las indicaciones.
Siento el dolor intenso y pujo, no sale, a los segundos se