Dice a penas audible, pues tiene la mano tapando su boca, Roman, me ayuda a salir de ahí.
Estamos en la sala, y mi amigo ya se está encargando de que llegue un equipo, en verdad que este imbécil no supo con quien se fue a meter.
Lo vemos salir del baño con una toalla en la cara, el infeliz sigue sin nada mas puesto.
—Ustedes dos planearon esto.
Dice mientras nos señala con el dedo, pero la verdad, lo que piense me tiene muy sin cuidado.
—Maldito loco, si fuiste tú, quien puso en esta situació