Amanda.
Han pasado cinco días desde que compartí mis sábanas con Dom, el martes hablamos y me contó lo que sucedió con el desgraciado ese.
Por fortuna Roman, llegó a su auxilio y ese maldito, no logró su objetivo, Dom, dice que está bien, pero la verdad lo dudo.
Es un echo traumatico para quien sea, pero este hombre es demasiado terco y no quiere ayuda.
Ya no insistí más, es como hablar con una piedra cada vez que se pone en su plan.
Sí así quiere las cosas pues que así sean, bastante tengo