Amanda.
Por andar pensando tonteras, me dejé al descubierto, y Dom, casi me cacha en mis pensamientos oscuros hacia él.
Pero el tiene la culpa, siempre con su doble sentido cada vez que habla de alguna reunión conmigo.
Desde adolescentes, siempre que nos quedábamos de ver en la casa del árbol, el hacía esas caras, y su voz ¡DIABLOS!
Es que enserio, esa voz que Dom posee, es algo, ardiente, profunda, que hace que las piernas te tiemblen y tu amiga se haga agua.
Bendito güero, que suerte tiene el