Iku la vio con ojos salvajes, y con una leve sonrisa acercándose a María.
—En eso tiene razón —dijo Iku.
—¿Ustedes de donde se conocen cuéntenme? —Pregunto el periodista.
—Lo conocí cuando llegue a la mansión, la primera vez el estaba comiendo una manzana y la mordió cuando me vio, fue divertido —agrego María.
—Y tu María, comías una galleta mientras te lamias los labios, tambien fue gracioso, nos sonreímos y comenzamos a hablar, me cayó bien, desde el primer momento que la vi —dijo Iku.
—¿Si J