Iku de inmediato salió corriendo al escuchar el ruido.
Y se dirige a la habitación.
—Ayuda, ayuda, por favor —Grito Tadeo.
—¿Qué pasa? —Pregunto Iku con inquietud.
—Milena no reacciona, no se qué pasa —dijo Tadeo.
Iku toco los signos vitales de Milena, y llamo ambulancia.
—Cuéntame exactamente lo que paso —agrego Iku.
—Estaba comiendo tres chocolates y de pronto se comenzó a sentir mal —agrego Tadeo con voz afligida.
—No entiendo que pudo haberle causado un desmayo —agrego Iku levantando las pi