Después de esperar unos segundos apareció Melisa, con el cabello peinado en una coleta alta y con su típica sonrisa al ver a su amiga.
—Por fin amiga, ya pensé que no ibas a ir más al curso —dijo un poco contrariado.
Briana frunció el ceño y dijo:
—Pero... pero si no falté a ninguna clase —comentó.
—Lo sé pero estás tan pegada Esteban, que temo perderte.
—Eres una exagerada —comentó divertida Briana ante sus dramática amiga.
—Solamente digo lo que es la verdad, cómo estás tan enamorada y perdid