Brianna
Despertó.
Briana estaba en el taxi aún. Se había quedado dormida entre el traqueteo, la había acunado como una especie de moisés.
Al abrir los ojos, se encontró con nieve cayendo a través de la ventana del conductor. Se sintió cohibida, se sintió triste. Ese sueño había sido tan real, aún sentía los besos que Esteban le había dado, levanta su mano derecha y con la yema de su dedo acaricia sus labios.
Un momento a otro pudo ver la casa frente a ella. Le pagó al conductor, se bajó a toda