Capítulo 8. Ultimátum de Lira
POV Knox
Dejé a Lira en el Bentley y di la espalda a la mansión, sintiendo el peso de su mirada ardiente. Mi plan, cuidadosamente orquestado durante años, estaba siendo saboteado no por Simon o Annabell, sino por las emociones desordenadas de dos mujeres. Lira había inyectado una pasión salvaje en la farsa, y Maura, con su inoportuna llamada, había exigido una reparación.
—Maldita sea —murmuré, golpeando el volante del sedán que yo mismo conducía.
Lira... La forma en que me había besado. No era la actriz que esperaba, sino un huracán de desafío. Sentí el recuerdo de su boca sobre la mía, la furia y el deseo que emanaba de ella. Había respondido no por la venganza, sino por un impulso primario que me enfurecía. Me había desarmado en público.
Pero su explicación era el núcleo del problema: el miedo a la humillación. Había visto el dolor que Simon le había infligido, y mi plan no podía permitirse que esa herida se reabriera por culpa de Maura.
Maura. Marcaba el número de su tel