Capítulo 23. Petición de Lira
POV Lira
Había pasado la noche en mi propia suite, bañándome en el frío de mi victoria y el calor de mi devastación. Mi cuerpo sentía el eco de cada toque de Knox, y mi mente repetía la frase "error" como un mantra hiriente. Pero la rabia no se había disipado; se había solidificado en una determinación de hierro.
Si iba a quedarme, si el dinero y el bebé me obligaban a coexistir con mi atacante emocional, entonces yo establecería las fronteras. El juramento de "nunca más" no era solo verbal; tenía que ser físico.
A la mañana siguiente, entré al despacho de Knox a la hora habitual. El aire estaba espeso, saturado con la ceniza del caos de ayer. El olor a pino de la limpieza luchaba por ocultar el rastro del cristal roto y la furia. Knox estaba allí, más pétreo que nunca, con los hombros rígidos y el traje sin una sola arruga. Parecía haber dormido aún menos que yo.
No fui a mi escritorio. Permanecí de pie en el umbral, obligándolo a levantar la vista.
Knox me miró. No había enojo