Capítulo 10. Su esposa esta embarazada
POV Lira
El colapso fue mi sentencia. Apenas la negrura se disipó, la furia de Knox había vuelto, pero mezclada con una alarma fría que no era por mí, sino por el riesgo que mi cuerpo significaba para su plan. Me soltó apenas pude mantenerme en pie, pero me guio de inmediato hacia el ascensor. No me dio tiempo ni de protestar, ni de recuperar mi estabilidad.
—Vamos a ver a un médico —ordenó, su voz tensa mientras nos dirigíamos al sedán—. Ahora mismo.
El trayecto fue rápido y silencioso. Mi cabeza seguía palpitando, pero el corazón latía con una nueva comprensión: Knox me temía. No a mí, sino a mi cuerpo, a su fragilidad. El plan no podía permitirse una complicación.
—Escúchame bien, Lira —ordenó Knox, su mirada perforante sobre mí mientras el coche aceleraba—. El desmayo es por agotamiento. Por el estrés de la boda, la mudanza. Nada más. No le harás saber al médico que estás embarazada.
—¿Y qué demonios estamos haciendo aquí si ya sabemos la causa? —le espeté, con la voz baj