Mundo ficciónIniciar sesiónNuestras respiraciones irregulares eran los único que se escuchaba en aquella habitación. Lo único, que se escuchaba después de que Axel me hubiese hecho lentamente el amor.
—Norah... —sus dedos se movían suavemente por mi brazo, a la vez que los latidos de su corazón me brindaban una bonita melodía.
—Dime...
—Te amo con locura —sonreí. Me incliné lentamente hasta que su labios se encontraban a escasos centímetros de l







