Capítulo 20.
Con mi corazón palpitando desesperado, veo como él baja aún más, besando mi abdomen y mis caderas en el proceso. Antes de que pueda asimilar lo que está ocurriendo, siento como su lengua pronto comienza a estimular mi sexo, dándome el sentimiento de placer más único e inesperado que había sentido en toda mi vida.
—¡Iván! —grito completamente desesperada, sintiéndome fuera de mi misma.
Él no me responde, haciendo magia con su lengua en esa parte tan sensible, estimulando y succionando mi clítori