Capítulo 14.
—¿Entonces tu siempre supiste que estaba buscando un instituto? —le cuestioné con molestia.
Después de que el profesor Stone acordara los días que nos veríamos para las clases y el temario de las sesiones, Iván y yo finalmente pudimos ir al comedor de su mansión, donde en una mesa más pequeña y al lado d la ventana, los empleados de su casa nos sirvieron una deliciosa ensalada como una entrada, mientras preparaban nuestros almuerzos.
—Sí, tu padre me llamó ayer y me dijo al respecto —respondió