Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos días fueron pasando, exactamente quince días, contados; y, mi queridísimo jefe no se ha dignado en llamar para pedir una disculpa. Quiero creer que estaba realmente muy mal como para no recordarlo, pero a quien engaño, estamos hablando de Dalbert Brown, él jamás pedirá disculpas. Su ego es tanto que necesitaríamos de un milagro para que eso sucediera. Solo piensa en sí mismo sin importar quien salga lastimado.
Sigo pensa






