Nicholas había insistido que cenara en el comedor con él pero no tenía ganas así que hizo que Agnessa me llevara comida a mi habitación. A decir verdad esa mujer no me daba buena espina, era extraña, sospechosas y meticulosa.
Hay algo en ella...
Bufé no queriendo pensar en ella, después de apenas tocar mi comida acuné a mi hijo para que durmiera y justo después unos golpecitos sonaron en la puerta.
-Luna, ¿Está bien? ¿Necesitas algo? -la voz de Kaden se coló por la habitación y finalmente decid