De inmediato me soltó y una vez más busqué a Acheron con la mirada pero ya no se encontraba allí.
—Dios, sí. Muchísimas gracias, me salvaste.
—Fue mi culpa —repuso él.
—No, yo estaba distraída, soy Verónica ¿Y tú?
—Lo sé Luna, soy Rakish, Gamma de la manada.
—Rakish, sal de aquí ahora mismo antes de que no pueda controlarme —rugió Acheron llegando de sorpresa.
¡¿Cómo pudo llegar tan rápido aquí?!
Lucía tan furioso que incluso temí un poco pero rápidamente capté que esa furia no iba dirigida a m