VERÓNICA
Tengo que huir.
Toda la mañana había estado con esas palabras en la mente, aún no había ideado un plan.
Me tenía atontada el hecho de que Sebastian, mi mejor amigo de la infancia me hubiera secuestrado o que fuera un hombre lobo.
A decir verdad no me importaba tanto como el hecho de que no creí en Acheron en el primer instante que me confesó que era mi compañero.
Había tenido miedo de que no fuera cierto y estuviera utilizándome solo para quitarme a Nicki.
Pero también me alteraba que