Se sentía impotente al no saber cómo defenderse de las palabras su jefe. Él estaba recostado en él sofá dándole la espalda, mientras ella continuaba parada y en silencio.
Había puesto la excusa perfecta para desquitarse con ella de aquel rompimiento con Vanessa, pues le había reclamado sobre la mercadería que todavía no llegaba al punto de encuentro. Ashley trató de explicarle sobre un contratiempo que hubo en el aeropuerto, pero él no escuchó razones y su voz sonaba en lo más alto, mientras lib