Pasaron ocho meses y Ashley ya se había acostumbrado a su trabajo, lo tenía todo bajo control, nada se le podía escapar. Sabía lo que necesitaba su jefe y que no. Alexis se impresionó por el buen desempeño de Ashley, la mejor asistente que había tenido hasta ahora, se decía así mismo, pero no lo demostraba.
Ahora se encuentra en la oficina de Alexis detallando una entrega muy importante que llegaría hoy en la tarde, era indispensable su presencia.
Ashley está sentada al frente d