- Princesita, ahora tú eres el pez gordo, lástima que te quieren muerta. No puedo creer que se desperdicie tanta belleza, pero no dejaré que mueras sin antes disfrutarte – dice el tipo rodeando a Ashley, mientras la observa con morbosidad.
Ella se encuentra con su rostro neutro, pero por dentro desea romperle la cara a golpes. Contiene su rabia, no puede actuar sin antes pensar, es su vida después de todo.
-Súbanla a la camioneta – ordenó, los otros tipos obedecen, la toman de los hombros e int