Ashley estaba recostada, su rostro reflejaba paz. Observaba el paisaje a través de la ventana, era un día soleado y bello, el sonido de las aves se lo decía.
Alexis abre la puerta con mucho cuidado y la ve, su corazón se alegra de que ella estuviera fuera de peligro.
-¿Te vas a quedar ahí observándome? – preguntó Ashley sin apartar la vista de la ventana.
Alexis no puede evitar sonreír y camina donde Ashley. Ella lo siente cerca y decide verlo, tenía un aspecto muy cansado y su ropa manchada de