Isabella se despertó con el estruendo del agua en el baño.
Las cortinas opacas de la ventana del hotel ocultaban la luz, haciendo imposible distinguir si en realidad, era de día o de noche.
Tenía un fuerte dolor de cabeza tan intenso como una resaca, intentó presionar sus sienes, pero sus brazos estaban tan adoloridos que apenas podía levantarlos.
No solo sus brazos, todo su cuerpo le dolía intensamente, especialmente su entrepierna.
—¡Herman! — De repente, le vino a la mente.
Se incorporó de go