Él mismo no entendía qué hacer con su relación con Isabella si descubría que la niña era suya.
—Sí, mañana primero voy a Valleencanto para verte, luego regreso a Valle Azul—Isabella habló con el profesor Ortiz por teléfono con una suave sonrisa, —¡Voy directo al laboratorio!
—¡Perfecto! —el profesor Ortiz respondió con alegría, —No les diré nada en lo absoluto a ellos, así les das una sorpresa. Mañana es el gran evento de la reunión de exalumnos de la Universidad de Valleencanto, muchos académic