Isabella, una mujer que lleva sola a su nieta, aún no sabe cuántos problemas enfrentará su nieta.
—No tengo el contacto de Isabella—dijo Esteban, levantándose también y mirando de reojo a su madre. —Mamá, ya sea que esta niña sea adoptada o biológica para Isabella, es su último pariente en este mundo. No le quitaré a su hija.
—¿Es por Valentina? — Raquel agarró con preocupación el brazo de Esteban. —¿Tienes miedo de que Valentina no acepte a esta niña? Esteban, nunca me ha gustado Valentina. Sol