Isabella entró directamente por la puerta lateral del salón 8918, donde solo se encontraba Herman en el salón de descanso.
Herman tenía la cabeza apoyada en el respaldo del sofá, con los ojos cerrados de fatiga. Sus gafas descansaban sobre la mesa de café frente a él, junto a una taza de café humeante.
En el reservado justo al lado del salón de descanso, donde Isabella había visto a los ejecutivos de la empresa celebrando, ella apartó de inmediato la mirada y se acercó a Herman. Antes de que pud