Vivir en la habitación de la torre ha sido como regresar a la jaula de cristal, pero mucho peor. Cada amanecer es una carga tan pesada que preferiría no despertar. Extraño las sonrisas de Basima y sus graciosos dichos fuera de contexto. Extraño los amorosos regaños de Ghaaliya. Y extraño la compañía de Ahmed. Despertar lejos de su abrazo es la peor manera de comenzar el día.
¡Cuánta angustia inunda mi alma cuando me descubro encerrada y con la amenaza inminente de la separación del bebé! Él es