Sus "servicios" eran muy solicitados y siempre tenía clientes, muchos de los mejores VIP de Michelle la pedían, pero quien más la solicitaba era Arturo. Estaba prendado de Sonja y la recibía al menos una vez a la semana en su apartamento.
Esa noche, Sonja se vestía para regresar a la agencia, cuando Arturo puso sus manos sobre los hombros de la joven. Ella lo miró a través del espejo y le sonrió.
— Quiero que seas exclusivamente mía, Sonja.
— Arturo, esto no funciona así, creo que olvidaste