Lu junto a sus niños regresaron al hotel, y cuando entraron por el área de la piscina, los tres fruncieron el ceño al mirar como Sofía coqueteaba con Juan Miguel.
Estaban sentados en unos taburetes, frente al bar, bebían limonadas, y ella a cada instante reía, y le acariciaba la mano.
—Esa bruja te lo quiere quitar mamá, haz algo. —Ambos pequeños sacudieron de la mano a Lu, ella estaba estática.
Luciana suspiró profundo.
—Niños yo no voy a hacerle un escándalo a su papá, pero sí es una resb