Karla se atragantó con la saliva.
—¡Dafne! —recriminó Lu.
—Emiliano está enamorado de mi mamá —advirtió Mike con seriedad.
—Pero no pueden estar juntos, por nuestro papá —reclamó Dafne.
Miguel se estremeció, se sintió como el intruso, el que había llegado a robar la calma de la familia que eran ellos, apretó su puño, no era justo, él no sabía de la existencia de sus hijos, ni que Lu estaba viva.
—Los acompaño al taxi —dijo Miguel.
Los niños se despidieron de su mamá, y Miguel junto con Kar