—Capitana, pero han pasado solo dos días, no pueden estar allá tan rápido.
—Claro que no, pero están tomando esa ruta, aún deben estar en aguas ecuatorianas, recuerden que se camuflan de la guardia costera.
—Entonces debemos dar aviso a nuestros hombres que identifiquen este buque en las costas ecuatorianas.
—Prepárense para salir, señores —ordenó.
Emiliano cerró los ojos, agradeció a Dios, ahora debían buscar la embarcación, pero eso con los contactos de Amparo era sencillo, enseguida agarró s