Mundo ficciónIniciar sesiónAlgo dentro de mí no digería lo que él acababa de decir. ¿Cómo pude no recordar que ya cumplíamos un año?
Mis lágrimas inevitables se asomaron.
«No, definitivamente no. Él no merece una mujer como yo», pensé.
Se marchó. Cerré la puerta con seguro y luego revisé con cuidado la tarjeta que vino colgada junto al ramo de rosas. Para mi sorpresa, era él quien las hab&i







