Mundo de ficçãoIniciar sessãoTiempo después
—Yo creo que, en lugar de estar viendo esta aburrida conferencia, podría estar contigo en una de las habitaciones del hotel. ¿No crees, cariño? Salgamos de aquí —susurró cerca de mi cuello en discreto dejándome sentir su respiración. Sin duda ese comentario había logrado erizarme la piel. Negué con una sonrisa, miré a todos lados con disimulo. Tomé un poco de aire y, con discreción, lo solté ante su propuesta.






