Alai
Me despierto con unas fuertes ganas de comer, pero cuando intento levantarme me da un mareo que me hace caer de nuevo a la cama. Escucho cómo abren la puerta y es Max con una bandeja con comida.
—Hola, amor —pone la bandeja en la cama y besa mi frente—. A desayunar, espero que te guste.
Miro lo que hay en la bandeja y empiezo a comer todo. Cuando termino, Max la retira y me mira.
—¿Cómo te sientes? Ayer me diste un buen susto —me mira preocupado.
—Me siento mejor, amor.
—Dime, ¿por qué te a