- Pensé que seguías enojada pro lo de ayer. - mi amigo se encontraba en el escenario habitual, su habitación.
- Lo estoy, pero quería decirle a alguien acerca de lo que sucedió el día de ayer después de haberte colgado. – me daba muy igual estar en toalla en medio de una llamada, tenía la total confianza con el como para tener pena, además no le estaba mostrando absolutamente nada.
- Dime entonces. - lo veo abrir una lata de alguna bebida chica, y no la reconocía para nada.
- ¡Tengo un trabajo!