- No creo que sea tan malo. – estaba en mi llamada matutina con Joey, le contaba a mi amigo de lo que me hizo hacer Dalton ayer, arregle su cuarto, lleve su comida a la cama y tuve que limpiar toda su maldita ropa, incluso Rosa se encontraba sorprendida por las cosas que hacía el chico, con cada cosa que me mandaba a hacer el Misisipi se llenaba cada vez más.
- ¡No estas escuchando lo que te digo! ¡Es la encarnación del diablo! - varios pares de ojos se posaron en mí. Olvide mencionar que me en