Tenia la mirada perdida en el gran patio de la mansión Pierre, me sentía imponente y dueña de lo que pronto va a suceder, esto ya era una cuestión personal, no merecía como estaba siendo tratada, no dejaría que los miembros de esta familia de destruyeran.
Había llamado a Joey unos minutos atrás, le pedí que me recogiera ya iba a ser la última vez que trabajaría en esta casa, ya firme mi renuncia y debía admitir que me encontraba libre de toda esta prisión, pero había algo en lo que nunca iban a