35 Solo somos tu y yo.
Una luz intermitente golpea mi rostro, de inmediato llevo mis manos a la cara y trato de evitar que la luz me moleste, siento mi boca un poco pastosa y una sensación amarga en mi garganta, abro mis ojos y lo primeo que veo es una habitación de hotel completamente ajena a la que yo había estado con Katherine. Me levanto de un tirón y una brisa fresca comienza a recorrer mis piernas, bajo mi mirada a mi cuerpo y solo me encontraba con una camisa negra que me cubría hasta la mitad de mis muslos.
¡