~Pov de Alisha~
La música seguía sonando en mi mente, una melodía que se mezclaba con el eco de un estruendo y el miedo. Intenté huir del humo que me perseguía, sentía mi corazón latiendo a una velocidad vertiginosa, hasta que, finalmente, las sombras me envolvieron.
De repente, abrí los ojos. Mi cabeza era un dolor punzante. Estaba conectada a una intravenosa que inmovilizaba mi brazo. En ese momento, vi a la madre de Helena, quien entró a la habitación con una expresión de alivio.
—¡Querida