P.O.V Casandra
—Le iba a pedir a tu hermana que me ayudara contigo —le digo. Mientras lo abrazo de la cintura.
—¡Ja, ja, ja, tú necesitas ayuda para tenerme, no te creo! —me dice. Mientras siento su mano en mi espalda.
—Sí, es que me debe un favor desde hace años, y como no sé cómo cobrármelo, pues cuando supe que volverías. Decidí usarlo. ¿Por cierto no le has dicho que estás aquí? —le digo. Recostándome en su pecho. Donde tiene unos lindos vellos dorados.
—No, apenas tengo unos días a