Los ojos de Mamá se quedaron en nosotros un poco más, esperando una respuesta. Papá se recostó con una sonrisa de complicidad, como si disfrutara viéndonos retorcernos.
Jaxon finalmente rompió el silencio con una risita. "Está bien, está bien. Si encontramos citas, las llevaremos. ¿Trato?"
Asentí rápidamente, mi sonrisa forzada pero juguetona. "Sí, sin presión. Si encontramos, vamos."
Mamá aplaudió una vez, satisfecha. "Bien. Es todo lo que pedimos. El baile de graduación es una vez en la vida,