La escuela estaba viva ese viernes como si hubiera estado esperando todo el año este único día. Cintas, globos y pancartas estaban colgados en los pasillos, algunos ya torcidos porque los estudiantes tiraban de ellos de camino a clase. El aire olía ligeramente a rotuladores, cinta adhesiva y la laca que las chicas se habían rociado antes de la primera hora. Mirara donde mirara, era baile de graduación, baile de graduación, baile de graduación.
Los carteles de campaña para el Rey y la Reina del