Y Justo así con una sonrisa caminando por esa banqueta rumbo a esa nevería la cual queda a una cuadra del edificio llegamos y vemos la hielera llena de helados los mismos que se ven deliciosos, pero por esta ocasión de mi parte prefiero un esquimal.
—Y dime ¿Cuál helado prefieres? —pregunta Edan quien de pronto me ve tan fijamente que logra ponerme nerviosa.
Por ello es que sonrío al mismo tiempo que él.
—Yo prefiero un esquimal—apunto hacia esa paleta, la cual se ve realmente exquisita.
—Muy b