Capítulo 50. POCO COLABORADORA
Comencé a retroceder mientras el avanzó en mi dirección, sus puños apretados a cada lado de su cuerpo, sus zancadas, grandes, fuertes y violentas lo acercaban más rápido a mí de lo que yo podía retroceder.
En un segundo me encontré corriendo. Primero con torpeza, mirando cada cierto tiempo detrás de mí. Algunos estudiantes caminaban hacia la salida, hablando de la celebración a la que iríamos mañana, para festejar que estábamos graduados. Me tropecé con algunos, que no entendían mi estado de pá